Historia
Todo empezó un verano. Uno de esos veranos que te devuelven algo que creías perdido: la creatividad. La mía llevaba tiempo en silencio. Y despertó.
Empecé a crear piezas con mi estilo, con mi esencia. Y ocurrió algo inesperado. Las personas a mi alrededor quedaban sorprendidas. No solo por lo que hacía, sino por la forma en que combinaba los estampados, por la calidad y por los acabados.
Me decían: “Esto tiene algo distinto”. Y tenían razón.
Entonces lo entendí. No quería guardarlo solo para mí.
Deseaba compartirlo y que otras personas sintieran lo mismo al verlo, al tocarlo.
Así nació Monpopelín.
Una marca con alma, creada desde la ilusión y el amor. Sin prisas. Solo con el deseo de hacer cosas bonitas, y que te hagan sentir especial.